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El intestino permeable, también conocido como síndrome del intestino permeable o permeabilidad intestinal aumentada, es una condición en la que la pared del intestino delgado se vuelve más permeable de lo normal. Normalmente, las células que recubren el intestino forman una barrera que controla qué sustancias pueden pasar desde el intestino hacia el torrente sanguíneo. Sin embargo, en el intestino permeable, esta barrera se vuelve más laxa, lo que permite que sustancias como toxinas, bacterias, productos de desecho y partículas de alimentos no digeridos pasen a través de la pared intestinal y entren en el torrente sanguíneo.

Esta permeabilidad intestinal aumentada puede desencadenar una serie de problemas de salud, ya que puede provocar una respuesta inflamatoria del sistema inmunológico y contribuir al desarrollo de diversas afecciones, como alergias alimentarias, intolerancias alimentarias, enfermedades autoinmunes y problemas digestivos, entre otros. Los factores que pueden contribuir al desarrollo de un intestino permeable incluyen la dieta, el estrés, ciertos medicamentos y factores genéticos.

El intestino permeable puede desarrollarse debido a una combinación de factores, aunque aún no se comprende completamente por qué ocurre en algunas personas y no en otras. Algunos de los factores que pueden contribuir a la permeabilidad intestinal aumentada incluyen:

  1. Factores genéticos: Se ha sugerido que ciertas predisposiciones genéticas pueden influir en la susceptibilidad de una persona al desarrollo de un intestino permeable.
  2. Dieta inadecuada: Una dieta alta en alimentos procesados, azúcares refinados, grasas procesadas y alimentos bajos en fibra puede dañar la mucosa intestinal y aumentar la permeabilidad intestinal.
  3. Estrés crónico: El estrés prolongado puede afectar negativamente al revestimiento del intestino, debilitando la barrera intestinal.
  4. Uso excesivo de antibióticos y otros medicamentos: Algunos medicamentos, como los antibióticos y los antiinflamatorios no esteroides (AINE), pueden alterar la flora intestinal y aumentar la permeabilidad intestinal.
  5. Infecciones intestinales: Infecciones bacterianas, virales o parasitarias pueden causar inflamación y daño en la mucosa intestinal, lo que lleva a una mayor permeabilidad.
  6. Consumo excesivo de alcohol: El consumo excesivo de alcohol puede irritar y dañar la mucosa intestinal, contribuyendo a la permeabilidad intestinal aumentada.
  7. Toxinas ambientales: La exposición a toxinas ambientales como los metales pesados, los pesticidas y los contaminantes químicos puede dañar la mucosa intestinal y aumentar la permeabilidad.
  8. Desequilibrios en la flora intestinal: Alteraciones en la microbiota intestinal, como la proliferación excesiva de bacterias patógenas o la falta de bacterias beneficiosas, pueden contribuir a la permeabilidad intestinal.